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Aprovechando al máximo cada gota de combustible. La tecnología FSI® combina con éxito la reducción del consumo de combustible con una característica del motor que proporciona alto rendimiento y alto nivel de respuesta.
Con la tecnología FSI, el combustible es inyectado directamente a la cámara de combustión. El inyector regula la cantidad de combustible con una enorme precisión a presiones de inyección de entre 30 y 110 bares. Durante el proceso de inyección, el combustible que se evapora ejerce un significativo efecto refrigerante en la carga del cilindro. Esto contribuye a incrementar la carga en el cilindro, lo cual resulta en el correspondiente aumento de la potencia de salida del motor. Además, se reduce la tendencia del motor a golpetear gracias al efecto refrigerante. Esta reducción implica que la relación de compresión de los motores FSI puede ser considerablemente mayor que en motores con sistemas de inyección convencionales.
Los motores de la familia FSI están equipados con un colector de admisión variable de dos fases. El modo de potencia (longitud corta del conducto) a altas velocidades del motor contribuye a incrementar la potencia específica de salida del motor. En cambio, a pocas revoluciones, se selecciona la “longitud larga del conducto”, lo cual incrementa el par de torsión máximo en más de un 15%.
Con ayuda de un sistema de flaps en el conducto de admisión, el flujo interno del cilindro puede ajustarse de forma óptima. En caso de funcionamiento a carga parcial, un gran flujo de aire garantiza un escaso consumo de combustible y un nivel bajo de emisión de gases de escape. A plena carga, la admisión de aire tiene pérdidas mínimas, lo cual implica un aumento del par de torsión y la potencia de salida.
La última generación de motores V6 FSI incluye el Audi valvelift system. Esta tecnología controla de forma inteligente las válvulas de admisión, con lo que se incrementa la potencia y el par de torsión a la vez que se reduce el consumo de combustible. Audi ya emplea esta innovadora tecnología en sus motores de inyección directa V6 FSI con 2.8 y 3.2 litros de desplazamiento.